Reducción en la emisión de CO2. Cada kWh generado por energía solar evita aproximadamente 0.5 kg de CO2. Un hogar puede evitar hasta 3 toneladas de CO2 al año.
Uso eficiente del espacio ya que los techos y azoteas son espacios subutilizados que se pueden transformar en generadores de energía limpia.
Autonomía energética ya que empiedra a familias, empresas y comunidades al permitirles producir su propia energía. Justicia energética reduciendo brechas en el acceso a energía confiable, limpia y segura.
Fomenta la educación energética promoviendo la consciencia sobre el uso responsable y sostenible de
Deducción fiscal ya que las inversiones en energías renovables piden deducirse hasta en un 1005 en el primero ejercicio fiscal conforme al artículo 34 de la Ley de ISR
Acceso a incentivos financieros como los programas de FIDE, Eco Crédito, INFONAVIT y fondos verdes para financiar instalaciones solares.
Cumplimiento de criterios ESGy RSE Fortalece la imagen corporativa frente a clientes aliados e inversionistas. Facilita procesos de certificación como B Corp, LEED, ISO 14001
Puede combinarse con baterías, generadores o plantas de energía híbridas para mayor seguridad energética.